
El día de ayer, 22 de noviembre, la jefa del gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, visitó la Planta de Carbonización Hidrotermal, localizada en el Bordo Poniente de la Ciudad.
La planta lleva un avance de un 90 por ciento, proyecto que se ha desarrollado de manera conjunta con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Secretaría de Energía (SENER) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), impulsa las energías renovables y la transición energética; cuenta con infraestructura que transforma la basura orgánica en electricidad y pellets de carbón vegetal de cero emisiones de gases de efecto invernadero. Su función es aprovechar los residuos secos a través de un proceso de gasificación para generadores eléctricos, así como residuos húmedos que serán convertidos en carbón.
“Convierte la basura orgánica, esa que tiramos en nuestras casas, en cuadritos de carbón vegetal. ¿Para que se pueden utilizar los cuadritos de carbón vegetal? Pues se pueden utilizar como abono como captura de carbono, o para quemarlo en plantas de clinker de plantas de cemento o en carboeléctricas para producir electricidad”, señaló la mandataria durante su recorrido.
Asimismo, señaló que esta será la planta más grande del mundo de carbonización hidrotermal, que evitará emisiones de efecto invernadero hasta por 885,600 toneladas de CO2 anuales ayudando a combatir el cambio climático produciendo importantes cantidades de carbón vegetal apto para el uso industrial.