El Instituto Nacional Electoral (INE), invalidó la reforma a los estatutos del PRI presentada por Alejandro Moreno Cardenas (Alito Moreno), por la que busca extender su mandato al frente del Partido hasta el año 2024.
Durante una reñida discusión, por seis votos a favor y cinco en contra, la autoridad electoral concluyó que las reformas de Moreno aprobadas el pasado 19 de diciembre en sesión del Consejo Político Nacional (CPN) del PRI, no son válidas al no cumplir con la normatividad establecida por el propio partido para modificar sus documentos básicos.
El árbitro electoral argumentó resumió que al convocar la sesión del CPN del 19 de diciembre de 2022, el partido no justificó por qué razón la reforma a los documentos básicos no se podía llevar a cabo en una Asamblea Nacional; en el orden del día de dicha sesión, el partido señaló que era imperativo modificar sus Estatutos para adecuarlos al “Plan B” de la reforma electoral. Sin embargo, para cuando el PRI avaló las modificaciones estatutarias, el “plan B” no había concluído su trámite legislativo ni había sido promulgado por el Ejecutivo , concluyendo que por tanto, no podía considerarse como una ley o decreto aprobado; es decir, al no ser válida la ruta por la que el PRI modificó sus Estatutos en el CPN y no en su Asamblea Nacional, era imposible entrar al fondo del análisis de la constitucionalidad de los cambios aprobados. La mayoría de los consejeros que votó en contra del proyecto consideró que el partido sí justificó la excepción para que el CPN hiciera las reformas internas y defendió el derecho de los partidos a la libre autodeterminación.
Tras la decisión, diversos representantes del PAN y PRD, partidos aliados del PRI en la coalición “Va por México”, pidieron a los consejeros electorales flexibilidad para permitir al tricolor regir su vida interna con autonomía, y alegaron que la decisión del INE podría impactar negativamente en su estrategia electoral.
A lo que de manera acertada, el Consejero Murayama criticó la petición y dijo que el INE no juega en ningún bando en disputa política. “Con frecuencia se señala, se ataca, que esta autoridad, desde el Gobierno se llega a decir, está militando en la oposición. Creo que es un ataque injustificado, indebido, abusivo, frente a una autoridad autónoma, imparcial, independiente y objetiva. Pero también en todos estos diálogos oí expresiones de distintos actores políticos diferentes al Gobierno en que decían: ‘Es que tu determinación va a gravitar en nuestra estrategia política’. Y se los digo con respeto, claridad y energía: nosotros no somos parte de la estrategia política de la oposición ni estamos al servicio del Gobierno. Pero tan equivocado es que el Gobierno nos diga opositores como que la oposición se persuada de que, en efecto, nuestras determinaciones pueden ayudarles en sus estrategias”, señaló.
